La Leyenda del Pancracio
En un rincón secreto del mundo, oculto entre campos de fresas silvestres y zarzamoras ancestrales, existe un coliseo como ningún otro: El Pancracio de las Bayas. Sus gradas están talladas en troncos de morera, su ring es un tapiz de hojas de parra entrelazadas, y las luces que lo iluminan son luciérnagas entrenadas para brillar al ritmo de los gritos del público: ¡Lucha! ¡Pasión! ¡Estilo!

Este no es un torneo cualquiera. Aquí, las bayas no son frutas, sino guerreras enmascaradas que luchan por honor, gloria y el título de Campeona del Jugo Dorado. Pero hay una regla: solo quienes porten una máscara tejida con los hilos de la pasión más pura pueden entrar.
La Noche de los Héroes
Era la final del Pancracio, y el aire olía a tierra mojada y jarabe de arce. En las gradas, un público de calabazas parlantes, mariposas con máscaras de seda y gusanos periodistas (con sombreros y cámaras diminutas) esperaba ansioso. Los contendientes:
- AngryStraw (La Fresa Salvaje): La defensora del título, con su máscara llameante y semillas afiladas como dagas.
- MadBlue (Mora Azul Despistada): La desafiante, torpe pero con un corazón tan grande que hacía vibrar el ring.
- MysteryBlack (Zarzamora Enigmática): Una luchadora misteriosa que nadie sabía de dónde venía… o hacia dónde iba.
El árbitro, Don Frambuesa (un viejo luchador retirado con una barba de musgo), dio la señal.
—¡Que comience el Pancracio!
Round 1: AngryStraw vs. MadBlue
MadBlue saltó al ring, tropezó con las cuerdas y cayó de cabeza. El público se rio, pero ella se levantó con una sonrisa:
—¡Ups! Eso fue… eh… una estrategia.
AngryStraw, impaciente, lanzó su “Golpe de Jugo Candente”, pero MadBlue esquivó por pura suerte, giró como un trompo y la atrapó en un abrazo tan fuerte que la fresa quedó atrapada.
—¡Es la “Llave del Corazón Azul”! —gritó Don Frambuesa.
AngryStraw, sorprendida, susurró:
—¿Cómo…? ¡Eres más fuerte de lo que pareces!
—¡Siempre hay que subestimar a las torpes! —respondió MadBlue, soltándola con un guiño.
Round 2: La Sombra de MysteryBlack
Antes de que alguien reaccionara, las luces se apagaron. Un viento frío recorrió el coliseo, y cuando volvió la luz, MysteryBlack estaba en el centro del ring, su máscara brillando como la noche.
—¿Quién se atreve a desafiar a la oscuridad? —preguntó con voz ecoica.
AngryStraw y MadBlue se miraron, y en un acto de camaradería inesperada, saltaron juntas hacia ella. Pero MysteryBlack era imbatible:
- Esquivó los golpes como si conociera cada movimiento antes de que ocurriera.
- Usó su “Mareo de Sombras”, creando copias ilusorias de sí misma.
- Y finalmente, con un “Blackout Slam”, dejó a ambas tiradas en el suelo.
El público enmudeció… hasta que una voz resonó desde las gradas:
—¡Eh, esto no es justo! ¡Luchamos en equipo!
Era HappyRasp, la frambuesa feliz, saltando al ring con un salto mortal. Detrás de ella, HurracaBerry (un remolino de hojas y energía) y El CalacaBaya (con su máscara de calavera y aroma a tierra mojada) entraron al cuadrilátero.
Round Final: ¡Todos vs. el Verdadero Enemigo!
De repente, el suelo tembló. Granizo El Brutal, el campeón corrupto que había robado el Jugo Dorado años atrás, irrumpió en el Pancracio con un ejército de uvas congeladas.
—¡Este torneo es mío! —rugió, congelando las cuerdas del ring.
Pero las bayas-luchadoras no se achicaron:
- AngryStraw derritió el hielo con su furia.
- MadBlue usó su corazón azul para proteger a las calabazas del público.
- MysteryBlack envolvió a Granizo en sombras, mientras El CalacaBaya lo enterraba simbólicamente con un “Tombstone Florar”.
- HurracaBerry y HappyRasp terminaron el combate con un movimiento sincronizado: el “Torbellino de Alegría”, que hizo estallar al monstruo en una lluvia de azúcar.

El Legado del Pancracio
Al final, Don Frambuesa levantó el Jugo Dorado (un trofeo en forma de máscara bañada en miel) y declaró:
—¡Hoy no hay un solo campeón… hoy ganó la pasión de todas!
Las bayas-luchadoras celebraron con un festín de néctar de flores, y el Pancracio se convirtió en una tradición anual. Pero la leyenda dice que cualquiera que use una playera de BerryMask puede sentir el espíritu del Pancracio en su corazón.

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